Actualmente tenemos hasta doce denominaciones de origen protegidas repartidas por todo el territorio, unas son pequeñas, otras van más allá de los límites de una comarca. Se trata de la DO Penedès, la DO Pla de Bages, la DO Alella, la DOQ Priorat, la DO Montsant, la DO Conca de Barberà, la DO Tarragona, la DO Terra Alta, la DO Costers del Segre y la DO Empordà - Costa Brava.
La decimoprimera denominación es la DO Cava, a la que dedicamos tratamiento aparte, dada la importancia que el cava ha adquirido en los últimos años, y la última denominación es la DO Catalunya, que se distribuye por todo el territorio catalán. Para controlar y gestionar el sistema de protección de los vinos de calidad, la experimentación en materia de viticultura y enología, la organización de cursos dirigidos a profesionales del sector y la promoción de este producto, existe el INCAVI (Instituto Catalán de la Viña y el Vino), organismo adscrito al Departamento de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Generalitat de Catalunya.
Con los años, la producción, el desarrollo y la comercialización de los productos vitivinícolas catalanes los han situado en las primeras filas del mercado internacional. Hoy, Catalunya es el primer productor de vino de calidad del Estado español, con 180 millones de botellas al año. Trabajan en el sector aproximadamente 22.000 personas, hay más de 400 bodegas productoras y representa el tercer sector en importancia de la industria agroalimentaria catalana.
Las variedades de uva tradicional de los vinos jóvenes, que son los procedentes de la última vendimia, son las variedades chardonnay, sauvignon blanco y macabeo, en los blancos, y ull de llebre (tempranillo), en los negros. Los vinos de crianza son vinos con cuerpo que han pasado un tiempo en una barrica de madera de roble. Los grandes reservas provienen de las mejores vendimias y normalmente pasan años en barrica.